...estamos trabajando tan bien, tan fuerte todos los días, eso es entrenamiento de madrugada, al mediodía, de noche. Entonces porque no pensar en una presea”.
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Así lo aseveró Richard León, uno de los tres judocas que el pasado fin de semana alcanzaron en el Panamericano de Miami, Estados Unidos, el pase a los Juegos Olímpicos Beijing 2008.
Visiblemente emocionado por dicho éxito, León destacó que se siente satisfecho por su clasificación.
“Estoy sumamente contento, más tranquilo y relajado. Se que ahora tengo más responsabilidad. No iré a los juegos a hacer un combate, sino que trabajaré estos meses que quedan para lograr medalla”.
Recalcó León que hay una gran diferencia entre el equipo que compitió en Atenas 2004 y el que viajará a Beijing: la madurez.
“Ahora estamos más tranquilos. Con Atenas todo fue más acelerado, la presión de la primera vez, ahora uno va más relajado. Hay que mentalizarse en la presea, en que si estos cuatro años fueron duros, estos tres meses lo serán más”.
Aseveró que su clasificación a la cita de agosto la logró tras un gran esfuerzo por superar los momentos difíciles, uno de ellos la muerte de su padre.
“Tuve un bajón el año pasado, no se me daban los resultados que buscaba y traté de no desesperarme. En el preolímpico de Margarita logré el oro, estaba octavo en el ranking y pasé al cuarto puesto. Eso me dio ánimo. Muchos pensaban que no lo lograría y yo recodaba a mi papá que me decía ‘crea en usted, así nadie lo haga’”.
Richard León indicó que este nuevo éxito en su carrera deportiva se lo dedica a su familia, “a mi padre Jesús Ramón León, a mi madre María Georgina de León, y a mis hermanos Ronald y Gustavo”.
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