El judoca larense Javier Guédez viene de colgarse la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en la división de 60 kilogramos. Asegura que el único objetivo que tiene en mente es escuchar el himno en las Olimpiadas de 2012 en Londres.

ENIS ESPINOZA
PORLAMAR. Javier Guédez tiene entre ceja y ceja los Juegos Olímpicos de 2012. Ya no se trata sólo de participar en la magna cita del deporte, esa etapa ya forma parte del pasado.
“Traer una medalla de Londres es la única satisfacción que tendré. Nada ni nadie me aparta de ese objetivo”, asegura enfáticamente el judoca larense.
Guédez viene de anexarse la presea dorada en la división de 60 kilogramos, de la vigésima primera edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Mayagüez 2010 (Puerto Rico). De esta manera, confirmó su liderazgo en la región, ya que también se había coronado el 20 de junio en la isla de Margarita, en la Copa Mundial de la disciplina.
“Es una experiencia maravillosa. Se dice fácil, pero es duro el nivel, es el más alto del planeta. Piensas que vas contra extraterrestres y no, es todo lo contrario, con preparación se puede triunfar”, esboza el criollo acerca de su experiencia en Beijing 2008, donde finalizó en la novena casilla.
Luego de haber obtenido par de triunfos, el venezolano perdió su combate de repechaje ante el canadiense Will Frazier.
Sereno, sin tener que poner a funcionar sus neuronas para aniquilar a un oponente sino para rememorar sus éxitos, el barquisimetano de 27 años concedió una entrevista exclusiva al SOL DE MARGARITA.
INICIA EN EL FUTBOLITO
El oriundo de Iribarren asegura que desde pequeño practicó futbolito. Era el deporte de más predilección de sus vecinos y amigos de infancia.
Sin embargo, el gusto por los combates y artes marciales desviaron su curso en el deporte. “No me pelaba ninguna pelea de Bruce Lee, eran y serán las mejores”, dice.
A los doce años se inició en el judo, en la escuela básica de formación deportiva Carlos Sira. Seis años después participa en la primera justa internacional, representando al suelo tricolor.
Guédez también viene de colgarse la plateada en la Copa Mundial de este deporte de origen japonés, realizada el 27 de mayo en Sao Paulo (Brasil).
“Decir que una medalla es más que otra, es mentir. Solamente escuchar el himno nacional de Venezuela en una competición internacional es suficiente”, sentencia el segundo de tres hermanos, dos de ellas hembras.
Como atleta agradecido, en medio de la entrevista, nombra reiterativamente al entrenador Edgardo Gómez: “es como mi padre, le debo mucho a él”.
Parte de esas alabanzas, surgen de las concentraciones que tuvo el occidental en Caracas. “Estar lejos de mi madre, del calor de mi hogar, es muy fuerte”.
Se detiene en la máquina del tiempo. Trata de visualizar más allá del horizonte, buscando las palabras correctas. “Cuando uno decide tomar un camino, no hay vuelta atrás. Termina formando parte de tu vida. El judo es respeto hacia las demás personas, disciplina y humildad”, apunta.
Mientras sigue acumulando puntos para asegurar su presencia en Londres 2012, Guédez afirma que, si volviera a nacer, sería judoca desde el vientre. “Sin duda, eso escríbelo, es la mejor profesión del mundo”.
FICHA PERSONAL
Le gusta el terror
Javier Guédez nació el 15 de octubre de 1982, en Iribarren (Lara). Es el segundo de tres hermanos, dos hembras: Jhoselin (26 años) y Vicelyz (32 años). Aparte de ver a cada rato todas las películas protagonizadas por Bruce Lee, asegura que es amante de las series de terror y suspenso. “La era de hielo” es una de las que más le llamó la atención. No tiene preferencias para comer. Entre el reguetón y las clásicas románticas, radica sus gustos musicales. Le gusta conectarse a internet a diario.
Fuente: Elsoldemargarita.com.ve